Crítica literaria: Hermano- José Luis Serrano (elputojacktwist)
Hoy, para empezar el lunes con ganas, os quiero recomendar una novela, porque para los que nos gusta leer, coger un buen libro sigue siendo uno de esos placeres que no se puede comparar, sobre todo si nos sumergimos en una historia como pocas. Y este es el caso de Hermano, un novela, una carta larga, o un cuento, como duda el protagonista que relata esta historia en primera persona. Aunque para ser sincero, Hermano son dos libros en unos: por un lado se encuentra buna historia de amor imposible, de esas que nos hacen sufrir sin parar por empeñarnos en que queramos aquello que jamás podrá ser para nosotros, y por otro lado es una guía turística para Birmania como pocas otras, mostrando lo bello y terrible del país a la vez, en los ojos de un turista sin miedo a conocer una cultura, pero criado en otra.
Algo curioso que me pasó con esta novela es que según iba leyéndola a mi mente venían dos escritores icónicos: Gala y Mendicuti, pero hacerse listo antes de tiempo es malo, y en la propia novela se los menciona en un guiño a los lectores marisabidillos para que no nos demos de listos con elucubraciones que ya lo deja escrito. Pero es cierto que quien haya disfrutado con alguno de estos autores, verá en José Luis Serrano (al que todos conocemos como Elputojacktwist) una actualización de su obra. Pero en ningún momento hablo de copia, no, este libro y su autor tienen una personalidad muy propia que les distingue de los anteriores, de los que toma sobre todo algunos temas (relaciones imposibles, choques de culturas, etc.), algo que todos aquellos que seguimos a su autor tanto en su blog, como en facebook encontraremos sin problemas.
Así que os recomiendo esta lectura, de la que nada sobra y todo encaja, especialmente esos monólogos- flasfowards que vienen a romper la tensión, creciente y a un ritmo muy vertiginoso, así como los momentos descriptivos, o las repeticiones de recuerdos que hacen que el lector ahonde más en la sensación de agobio por librarse de una obsesión. Y por supuesto, el pequeño punto fetichista, imprescindible, y que humaniza al protagonista a tantos niveles que parece que nos está contando la novela.
Por cierto, la estructuración en capítulos pequeños que la hacen más asequible para leer, sobre todo para aquellos que lean en transportes públicos y tengan que estar pendientes de la próxima parada, es una pequeña maldición, porque una vez llegado a la mitad del libro, cuando uno se ha familiarizado con la historia, invitan a leer otro más, otro más (total, son cortitos) hasta llegar de vuelta del viaje y sean las tantas de la noche. Y ese es el mayor piropo que se puede echar a un libro. No puedo cerrar esta critica sin decir que, ha nacido una estrella.
